Riesgo de exposición al amianto en BREC


En trabajos en estructuras colapsadas, ya sea tras un terremoto, trabajos de desescombro, entrenamiento de equipos de rescate, existen riesgos para la salud, uno muy dañino es el trabajo sobre materiales que contienen amianto.

Saber ¿Qué es? ¿Dónde se encuentra? ¿Cómo protegerse? Etc, es muy importante, para evitar problemas de salud a corto y sobre todo largo plazo.
Los trabajos de los equipos de rescate tras un terremoto o derrumbe, en casi todas las ocasiones son trabajos de explosión, es decir, intensos y que se alargan en el tiempo muy pocas horas o días, protección siempre máxima durante los trabajos, para evitar los peligros derivados de las estructuras colapsadas.

¿Qué es el amianto?

Definición

“Se conoce con este término a una familia de minerales metamórficos y fibrosos, constituida por silicatos complejos de hierro, aluminio y magnesio, principalmente.”

El amianto es una fibra natural que, por sus características tecnológicas excepcionales, como su difícil inflamabilidad, buena resistencia térmica y mecánica, su buena resistencia a los ácidos y álcalis, resistencia al paso de la electricidad y a los microorganismos, se ha utilizado en múltiples aplicaciones de ámbitos tan variados como en construcción, industria y productos de gran consumo.

Cuando hablamos de fibras de amianto designamos un conjunto de miles de fibrillas elementales sólidamente unidas en forma de haces o agregados de fibras de distintas longitudes o diámetros. Éstos pueden separarse con facilidad longitudinalmente en fibras cada vez más finas hasta llegar a las fibrillas de tamaño microscópico.

Cada fibra está formada por miles de fibrillas, de un haz de un milímetro de diámetro de amianto pueden salir unas 50.000 fibras respirables. Por su pequeño tamaño y su forma permanecen en el aire como nubes invisibles durante largos períodos de tiempo, y pueden ser transportadas por corrientes de aire hasta distancias considerables.

Aquí reside la clave de la peligrosidad del amianto. Las fibras no se ven, no se notan, no se tocan, no se huelen, no tienen sabor, es decir, son imperceptibles. Puede que haya del orden de billones, en el aire.

Amianto efectos sobre la salud

La inhalación de fibras de amianto puede dar lugar a varias alteraciones y enfermedades, algunas benignas como las placas pleurales y otras graves o muy graves como la asbestosis o diversos tipos de cáncer.

Pero no todos los que han estado expuestos a amianto acabarán sufriendo una enfermedad por este hecho. Que se desarrolle o no una enfermedad y el tipo de enfermedad que se presente dependerá de factores como:

  • La intensidad, la frecuencia y la duración de la exposición.
  • El tipo de asbesto y las características de las fibras.
  • El tiempo pasado desde el inicio de la exposición.
  • La exposición concomitante a tabaco u otros agentes cancerígenos.
  • Las características individuales.

El amianto afecta principalmente el aparato respiratorio. Cualquier estructura de este aparato se puede ver afectada: bronquios, parénquima pulmonar (alvéolos) o pleura (tejido que recubre los pulmones). Por ello hablamos de patología pleuropulmonar por amianto. Esta patología se conoce desde hace tiempo y no hay dudas sobre su relación con el asbesto. Así, al principio del siglo XX ya se describieron los primeros casos de fibrosis pulmonar (asbestosis) relacionadas con el amianto en trabajadores de hilaturas.

La patología pleuropulmonar por amianto se puede dividir en 2 grandes grupos: la patología no cancerosa y la cancerosa.

Toda esta patología tiene en común un período de latencia (tiempo pasado entre el inicio de la exposición y la aparición de la enfermedad) bastante largo, que puede oscilar entre 10 y 40 años o más. Otra característica común es que en muchos casos no existe un tratamiento curativo sino simplemente paliativo. De aquí la importancia de evitar, tanto como sea posible, la exposición al amianto.

El amianto entra en el cuerpo por inhalación. Las fibras de amianto se rompen en fibras cada vez más pequeñas que forman nubes de polvo fácilmente respirables:

  • Las fibras más pequeñas son las que llegan más lejos.
  • A mayor longitud de las fibras, más dificultades tiene el organismo para eliminarlas.
  • La capacidad de penetración y de permanecer en el aparato respiratorio depende de las dimensiones (diámetro, longitud) de las fibras.
  • Algunas fibras emigran desde los pulmones hacia la pleura.

Las fibras interaccionan con los tejidos cercanos y pueden provocar dos tipos de alteraciones:

  • Una fibrosis de los tejidos (patología no cancerosa).
  • Una transformación cancerosa de los tejidos.

Patologías pulmonares

Patología pleuropulmonar no cancerosa
Se caracteriza por una fibrosis del tejido pulmonar o pleural.
Lesiones pleurales benignas

Son la manifestación más frecuente de la exposición al amianto y pueden aparecer a causa tanto de exposiciones laborales como no laborales. Hay varias alteraciones que pueden coexistir o sucederse en el tiempo.

  • Derrame pleural benigno. Acumulación de líquido entre las dos hojas pleurales. Es la manifestación más precoz de la exposición al asbesto. Puede aparecer al cabo de 10 años de la exposición o menos.
  • Placas pleurales. Engrosamientos fibrosos localizados de la pleura parietal que suelen estar calcificados. No requieren grandes exposiciones y se pueden ver en personas no laboralmente expuestas. En general son completamente asintomáticas. Su importancia reside en el hecho de que constituyen un marcador excelente de exposición en el amianto (sobretodo cuando son bilaterales).
  • Fibrosis pleural difusa. Engrosamiento fibroso extenso de la pleura visceral que requiere exposiciones más intensas. Suele dar síntomas, por ejemplo tos o disnea (sensación de falta de aire)

Asbestosis

Seguramente es el efecto más conocido del amianto. Es la fibrosis del tejido pulmonar intersticial, que dificulta o impide el intercambio de gases a nivel de los alvéolos: la transferencia del oxígeno de los alvéolos hacia la sangre y del CO2 de la sangre hacia los alvéolos.

Para que se presente una asbestosis se requieren exposiciones intensas y largas, que difícilmente se dan fuera de los ambientes laborales. En general es una enfermedad de sintomatología tardía y de lenta evolución. El periodo de latencia oscila entre 10 y 25 años, según el grado de exposición. La asbestosis es irreversible, y su evolución muy variable. En la mitad de los casos se mantiene estable (puede ser incluso que la persona no presente síntomas) pero en otros casos puede evolucionar hacia una insuficiencia respiratoria crónica. El riesgo de fibrosis pulmonar fue el primero que se estableció entre los asociados a las exposiciones al amianto. En 1906 se describieron los primeros casos en trabajadores de hilaturas. En 1927 Cooke introdujo el término asbestosis y el 1930 se describió la asociación cuantitativa entre la exposición repetida al amianto y el aumento del riesgo de asbestosis. En 1931 Gran Bretaña implementó la primera reglamentación para disminuir el riesgo de esta enfermedad.

Patología pulmonar cancerosa

Todos los tipos de amianto son cancerígenos. Desde 1977 la IARC (International Agency for Research on Cancer) considera el amianto un carcinógeno del Grupo 1 (de los que sin duda producen cáncer).

Cáncer broncopulmonar (o de pulmón)

La relación entre el amianto y el cáncer de pulmón fue sugerida por primera vez el 1935 en trabajadores que sufrían asbestosis. Esta sospecha fue confirmada por Merewether en 1947. En 1955 Doll publicó un estudio epidemiológico que relacionaba claramente el cáncer de pulmón con la exposición al amianto.

La exposición al amianto constituye, ella sola, un factor de riesgo de cáncer broncopulmonar, independientemente que la persona tenga o no una asbestosis previa. Asbestosis y cáncer de pulmón son dos patologías diferentes que pueden concurrir, o no, en la misma persona. La exposición concomitante a otros agentes carcinógenos, en especial el tabaco, aumenta mucho la probabilidad de sufrir un cáncer de pulmón. La persona fumadora expuesta al amianto presenta una probabilidad 50 veces más elevada de sufrir cáncer que el que sólo está expuesto al amianto.

El cáncer de pulmón por amianto tiene un período de latencia de unos 20 años y clínicamente es indistinguible del cáncer provocado por otros agentes. Es la principal causa de mortalidad entre los expuestos a amianto. A mayor exposición a asbesto, más riesgo de sufrir cáncer de pulmón. Según varios estudios, entre un 5% y un 20% de todos los cánceres de pulmón serían debidos al amianto.

Mesotelioma pleural maligno

Es un cáncer primitivo de la pleura. Es poco frecuente y tiene mal pronóstico. La incidencia anual en España es de 8-9 casos por 1.000.000 en hombres y de 4 casos por 1.000.000 en mujeres. Los estudios han demostrado una clara relación entre mesotelioma y exposición a amianto. En realidad, el amianto es la única causa reconocida de mesotelioma.

Entre 1993 y 1996 el Grupo de Estudio del Mesotelioma en Barcelona participó en un estudio europeo que demostró una incidencia en la provincia de Barcelona de 30 casos/año. Y en un 62% había exposición laboral al asbesto.

El mesotelioma puede aparecer con exposiciones a amianto no muy intensas ni largas. Se han descrito casos debidos a exposiciones domésticas o ambientales (no laborales).

El periodo de latencia suele ser largo, de 30-40 años de media, lo cual (teniendo en cuenta que no se requieren grandes exposiciones) provoca que en muchos casos sea difícil determinar la exposición.

El primer científico que estableció la relación entre mesotelioma y amianto fue Wagner en 1960 entre los trabajadores de las minas de crocidolita de África del Sur. Poco después se hicieron observaciones similares en Gran Bretaña y Canadá en obreros de fabricación de filtros de máscaras antigás y en los EEUU en las fábricas de filtros de cigarrillos.

Otros cánceres por amianto

El mesotelioma maligno, a parte de la pleura, puede aparecer en otras localizaciones como el peritoneo o el pericardio. La relación entre estos mesoteliomas y el amianto también se ha probado claramente. Por esta razón, en el caso de trabajadores expuestos al amianto, estas enfermedades están reconocidas como Enfermedad Profesional (Anexo I del Real Decreto 1299/2006).

Hay otros cánceres que se sospecha que se relacionan con el amianto, como el cáncer de laringe, cáncer de estómago, cánceres del tracto genitourinario o linfomas. Pero en estos casos, la relación todavía no ha sido claramente confirmada, si bien en el caso del cáncer de laringe la sospecha es muy importante. Por este motivo el cáncer de laringe debido a la inhalación de polvo de amianto se ha incluido en el Anexo 2 del RD 1299/2006.

Identificar la presencia de amianto

El material con amianto más utilizado es el fibrocemento, que se utiliza en la construcción en forma de:

  • Placas onduladas en cubiertas y paredes pluviales.

  • Placas planas en fachadas y balcones.

  • Cañerías de alta presión para canalizaciones de agua.

  • Cañerías para bajantes de aguas residuales.

  • Depósitos de agua, jardineras, chimeneas, etc.

También ha sido usado principalmente en la construcción:

  • Amianto proyectado como revestimiento para la protección de estructuras metálicas y como revestimiento termoacústico.
  • Fibras de amianto, usadas como aislante interior de puertas cortafuegos en cámaras de aire en paredes y techos.
  • Como aislamiento acústico y térmico.

Como material textil se puede encontrar en:

  • Mantas y fieltros para revestir cañerías.
  • Trenzado. Se envuelven a las cañerías para aislarlas.
  • Tejidos ignífugos para protección del fuego. Mantas, telones de teatro, ropa.
  • Hilo y cordón de amianto.
  • Fieltros industriales y comerciales.
  • Material de aislamiento eléctrico.
  • Ropa de protección térmica: guantes, ropa, delantales, etc.
  • Material de embrague / componentes de transmisión.
  • Trefilado y estirado de alambre.
  • Recubrimiento de pinzas de vidriería.
  • Filtros para bebidas (cerveza y vino) y aceites.
  • Filtros en el transporte, la distribución y el uso de gas natural y gas ciudad.
  • Recubrimiento de pinzas para crisoles.
  • Aislamiento térmico en columnas de destilación.

Como cartón amianto se puede encontrar en:

  • Cartón o placas de baja densidad para proteger estructuras metálicas o focos puntuales de calor (cocinas, chimeneas, etc.)
  • Conducciones de aire acondicionado.
  • Papeles absorbentes ignífugos.
  • Filtros catalíticos y dispositivos de aislamiento en aparatos de calefacción que usan gas licuado.
  • Protección para el manejo de cristal fundido.
  • Conducciones de gases y vapores corrosivos.
  • Componentes antitérmicos e ignífugos.
  • Productos aislantes.
  • Recubrimiento de motores eléctricos para protegerlos de fuentes de calor.

Como material de fricción:

  • Pastillas de freno.
  • Frenos de tambor.
  • Embragues.
  • Material de fricción industrial.

Otras aplicaciones

  • Morteros de amianto para protección de estructuras metálicas.
  • Placas de diferentes densidades como acondicionamiento acústico.
  • Placas de cielo raso.
  • Mezclado con pinturas y masillas, se usaba como tixotropante, además proporcionaba características ignífugas.
  • Mezclado con material plástico como pavimentos vinílicos.
  • Adhesivos y colas.
  • Material de revestimiento de carreteras.
  • Fijación y juntas para baldosas.
  • Plásticos y cauchos reforzados con amianto.
  • Componentes plásticos para motores eléctricos.
  • Componentes plásticos para productos de moldes.
  • Juntas de estanquidad.
  • Piezas de aislamiento eléctrico con resinas.

Equipo de Protección Individual

En relación a los Equipos de Protección Individual, los trabajadores deberán disponer de mascarillas autofiltrantes FFP3 o de mascarillas con filtros contra partículas tipo P3, y mono de trabajo de un solo uso con capucha. También se deben prever los otros posibles riesgos provocados por la actividad y el entorno donde se realice el trabajo.

Medidas preventivas

  • Manipular el material con amianto lo mínimo posible y con cuidado.
  • Evitar la rotura del material con amianto.
  • Evitar la dispersión de los materiales friables mediante técnicas de inyección con líquidos humectantes que penetren en toda la masa.
  • Utilizar herramientas que generen la mínima cantidad de polvo. Son preferibles las manuales.
  • Trabajar en húmedo, evitando la utilización de presión en la aplicación de agua que pueda provocar la dispersión de fibras.
  • Trabajar con sistemas de extracción localizada de aire usando filtros absolutos.

Método de trabajo

Para retirar estas placas tan envejecidas, previamente habrá que impregnar su superficie con una solución acuosa de líquido encapsulante, con el objetivo de evitar la emisión de fibras de amianto debida al movimiento o la rotura accidental de las placas.

El méto
do de trabajo consiste en desmontar las placas de fibrocemento enteras, evitando roturas. Habrá que retirar los puntos de anclaje con mucho cuidado, empezando por la zona más elevada. Si hay que cortar las sujeciones se deben evitar las máquinas rotativas por la elevada emisión de polvo que ocasionan.

Embalaje e Identificación

Se embalarán las placas con plástico de suficiente resistencia para evitar la rotura y se señalizará con el símbolo del amianto.

Limpieza final

Una vez desmontadas las placas se procederá a la limpieza de toda la estructura de soporte de la cubierta, por aspiración con filtros absolutos.

El Plan de Trabajo debe contemplar que una vez acabadas las tareas de derribo o de retirada del amianto hay que asegurar que no existen riesgos debidos a la exposición al amianto en el lugar de trabajo.

Residuos de amianto

Al final del desmontaje, las placas de fibrocemento serán consideradas Residuos de Amianto, en el momento que su propietario y/o productor tenga la necesidad o la obligación de desprenderse de ellos.

Los residuos de amianto se recogerán siempre separados del resto de residuos que se puedan generar en los derribos, reparaciones y operaciones de retirada de materiales con amianto.

Hay que especificar que todo material contaminado con amianto (filtros, monos de trabajo, mascarillas, trapos húmedos, etc.) eliminable se considera a todos los efectos residuo de amianto, y deberá ser gestionado como tal.

Traslado de residuos

  • Para el traslado de residuos de amianto se deberá tener en cuenta que el transportista:
  • Debe estar autorizado por la Agència de Residuos.
  • Debe estar inscrito en el RERA
  • Debe disponer del correspondiente plan genérico de amianto aprobado por la Autoridad Laboral.
  • Debe aplicar lo que especifica la reglamentación para el transporte por carretera de mercancías peligrosas ADR

Instalaciones sanitarias UNIDAD DE DESCONTAMINACIÓN

Enlaces de interés:

http://www.saludlaboral.ugtcyl.es/archivos/amianto/medidas-preventivas-en-operaciones-de-desamiantado.pdf

http://www.insht.es/InshtWeb/Contenidos/Normativa/GuiasTecnicas/Ficheros/Gu%C3%ADa%20T%C3%A9cnica%20Exposici%C3%B3n%20al%20Amianto.pdf

http://gestion.ibv.org/gestoribv/index.php?option=com_docman&view=download&alias=474-guia-prevencion-de-la-exposicion-al-amianto&category_slug=productos&Itemid=142

http://www.saludlaboralugtmadrid.org/Biblioteca%20Interna/Publicaciones/MANUAL%20AMIANTO%20baja.pdf

http://www.cantabria.ccoo.es/comunes/recursos/5/423263-PREVENCION_Y_CONTROL_DE_RIESGOS_DERIVADOS_DEL_AMIANTO_EN_CANTABRIA.pdf

http://amianco.es/residuos-peligrosos/

http://www.amianto.info/transporte_del_amianto.html

http://www.amianto.com.es/

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Categorías:Medicina de urgencias y emergencias

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